samedi 12 septembre 2009
El arte de emigrar…
mardi 8 septembre 2009
Regla & Caridad
Ayer. Hoy. Dia de la virgen de Regla. Dia de la virgen de la Caridad del Cobre. Patrona de las aguas. Patrona de todos los cubanos. Yemayá y Ochún. Deidades criollas, representadas en el movimiento y la música que les presento en los dos vídeos tomados en febrero de este año en el Centro Cultural El Mejunje. El espectáculo, tambor y danza afrocubana, estuvo a cargo de Oché, grupo folklórico villaclareño.
lundi 7 septembre 2009
El Recreo
Aunque no se distingue completamente, les ayudaré a diferenciar las puertas del Recreo en la siguiente foto. En primer plano, las dos ventanas, que fueron puerta-ventanas, de la cafetería, dando al portal, ya desprovistas de su antaño encanto, las cuatro puertas, una remodelada y hecha ventana, las otras dos irreconocibles, y la cuarta, aquella que fue destinada a los famosos pankeses. Las puertas que siguen, hacia la derecha, son las entradas de las viviendas familiares. Yo no sé qué existía en esas piezas antes, si fue una sola vivienda dividida más tarde para solucionar problemas habitacionales, o si fueron locales comerciales, que al ser intervenidos a sus propietarios, fueron entregados como viviendas en usufructo a los desposeídos de los primeros años…
La acera del Recreo, fue durante mucho tiempo, parada de la ruta 3, cuando primero las plateadas General Motors y luego las verde Belier francesas, hacían la línea Terminal-Universidad. La guagua se vaciaba en ese punto, neurálgico, porque por el parque pasaban casi todas las rutas de la ciudad. O porque era el destino nocturno de los estudiantes de la universidad, sobre todo, los no pilongos, que llegaban al centro buscando los placeres nocturnos de la ciudad. Pasillo y acera del Recreo. Espacio de flirteo nocturno, cola para entrar en la desabastecida cafetería y refugio en tiempo de aguaceros. No es un refugio de sol, salvo en la mañana a temprana hora o cuando el sol ya se ha perdido rumbo a Esperanza! Si alguien que me leyera, encontró alguna vez su sombra errando por el portal, no deje de volver alguna vez, que sombras dejamos todos en la esquina del Recreo.
samedi 5 septembre 2009
Teatro “La Caridad” (Final)
Marta, en el recuerdo. Y para recordarla en el centenario de su muerte, una placa fue adosada a la entrada del teatro, a la izquierda de la puerta principal. La Caridad. Ejercicio noble que practicó la insigne patriota, mujer de carácter, mujer emprendedora.
Los dejo frente al Caridad, donde comenzamos la vuelta alrededor del parque. Y si nos perdemos en alguna calle estrecha de la belicosa ciudad, no tengan temor al encuentro, nos volveremos a ver, en los portales del Caridad!
Teatro “La Caridad” (VI)
Por otra escalera, también situada en el ala izquierda, se sube al tercer nivel del teatro, y a la azotea. La sala del tercer nivel, de puntal bajo, dispone de ocho ventanas cuadradas para su ventilación y claridad. Es la pieza utilizada para los ensayos de danza. Desde la azotea, que se extiende por toda la planta, hay vistas a profusión de casi todos los barrios y de los lomeríos que protegen la ciudad cual murallas graníticas y empedradas.
La escalera comunica también con el lunetario alto y da acceso a las galerías laterales a donde el público sale a coger fresco y conversar en los entreactos. No podré colgar todas las fotos que tomé aquella mañana de marzo. Muchas las dejo a vuestra imaginación. Sin embargo, el vestíbulo principal del teatro, al que he bajado directamente desde la azotea, tiene que tener espacio aquí, por supuesto. El orden ausente, hace parte de la rehabilitación, entren pues, y disfruten del desorden como si la restauración hubiera acabado!
Teatro “La Caridad” (V)
©cAc-TC2009
El interior está decorado con apliques y lámparas importadas de Europa. A los espejos traídos de Italia, se les fabricó el marco por los ebanistas contratados. Un cuadro trona en medio de la sala. Un retrato de Doña Marta Abreu de Estévez, de cuerpo entero, pintado por el pilongo Valdés. Pero la historia de esta pintura será para otra ocasión. Ocasiones no faltarán. Disfruten de un concierto imaginario en la Sala Real del Teatro, yo seguiré recordando aquel último en que un joven trovador hizo vibrar, la sala y a los espectadores, con una canción, valiente, oda a todos aquellos que se lanzaban en balsas al mar, buscando nuevos horizontes.
Teatro “La Caridad” (IV) Frescos y ornamentos
Teatro “La Caridad” (III)
He de suponer que el mobiliario del teatro, aunque no sea todo lo confortable que el cuerpo pide, no haya variado nada. Hace parte de la leyenda con sus marcas a relieve y cuyas dos letras esculpidas en sus respaldares dan seña del prestigioso inmueble.©cAc-2009
Los dos palcos principales, a cada lado del escenario, llevan estas sillas como muebles, cuyo asiento y respaldo desde su origen, van tapizados en terciopelo rojo.©cAc-2009
Los reservados, disponen de sillas sin tapicería, con el respaldar en forma de lira y asiento en rejilla. La sillería del gallinero o cazuela, son las misma que las de los reservados, pero sin las iniciales TC.©cAc-2009
Estas son las butacas numeradas de la platea y los balcones.
Yo espero que con la rehabilitación, este banco perteneciente al Palacio de Justicia, haya vuelto a su lugar, pues nada hace en el vestíbulo de entrada a los camerinos. Alguien me dijo que fue traído para una representación, y todo parece indicar que lo “olvidaron”. Esos olvidos son los que causan extravíos y pérdidas en el patrimonio, cuando los responsables, lo son a medias, o no lo son. A mi vuelta, no sé cuando, indagaré sobre el destino del mueble.
©cAc-TC2009
vendredi 4 septembre 2009
Teatro “La Caridad” (II)
Desde el escenario, el teatro vacío parece inmenso, y sin público ni aplausos, aquel espacio era todo mío, con una sola “idée en tête”, la de compartir aquel momento, más tarde, a través de este blog. Estoy tirado sobre el piso de madera del escenario. Debajo, el foso de la orquesta se agita a ritmo de sierras y martillos. Desde mi posición, puedo captar toda la estructura de madera. En platea, veo fantasmas de asiduos a las representaciones del teatro. La silueta de Marta, abanicándose, en su palco, hace que me incorpore, y trato de escalar los balcones y subir al gallinero. El gallinero era una fiesta durante los festivales culturales de los estudiantes. Para las piezas de teatro, siempre preferí los balcones hacia el centro. Mi amigo Andrés me ha hecho recordar el concierto que dio Locomotiv GT, el grupo húngaro, allá por el 79, recuerdo que nuestro viejo amigo Antonio Méndez, se batió a capa y espada para comprar todas las entradas (por dónde andarás, Antonio?, te perdimos de vista, debes andar proyectando edificios en la Big Apple!, te recordamos, amigo!), y aquella noche fue una locura para entrar, hasta con las entradas compradas, Vivian, Olga Victoria, Roxana, y aquella tropa del pre que nada nos desunía!
jeudi 3 septembre 2009
Teatro “La Caridad” (I)
En 1881, se habían ejecutado obras de reordenamiento urbano en la plaza Mayor de Santa Clara, que oficialmente se llamaba desde 1849, Plaza de Recreo [La plaza parque…(pavimentación y jardinería)]. La parcela frontal a la plaza, entre las calles Carmen Y Santa Ana, estaba ocupada por los viejos muros de la ermita de la Candelaria, utilizados desde 1849 como cuartel. En 1883, el terreno fue negociado por el ayuntamiento de Santa Clara, para en su lugar permitir la construcción del teatro. Marta Abreu, creía útil el teatro, y precisamente allí, cuyo emplazamiento lo convertiría en blasón de la cultura. A cambio, en el negocio con la administración, Marta construiría obras benéficas en terrenos de la calle Gloria. Así comenzó la historia del teatro. Al quedar demolida la ermita-convento-hospicio-cuartel, fueron firmadas las escrituras en la escribanía del ayuntamiento y las obras no tardaron en comenzar.
Para la fecha en que los cubanos celebran a su patrona, la virgen de la Caridad del Cobre, fue señalada la inauguración del teatro, cuyos beneficios se invertirían en los pobres y desamparados de la ciudad. La Plaza de Recreo vio alzarse con esplendor el edificio de líneas neoclásicas, cuya estructura interior fue propuesta por Marta, siguiendo la de un teatro parisino al que ella acostumbraba a asistir. Una investigación, que por falta de datos precisos no logro dar por terminada.
mercredi 2 septembre 2009
El corazón urbano de Santa Clara
En trabajos sucesivos, iremos construyendo los inmuebles que con el filo de los años se han convertido en símbolos y que le dan vida propia al parque, con el ir y venir de los pilongos en su ajetreo cotidiano, los curiosos que pasan por la ciudad de Marta en busca de historias recientes, unos por su eclecticismo delirante, otros por los misterios que puede ofrecer una ciudad de provincias, apenas vieja de trescientos veinte años. Los invito a darle la vuelta al parque, como cuando lo hicieron nuestros abuelos, nuestros padres, y no hace tanto nosotros…

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